Científicos israelís han conseguido fabricar ADN de otra persona sin tener ninguna muestra biológica de ésta.
Lo han podido hacer a partir de la información del ADN del individuo almacenada en una base de datos.
Esto demuestra la criticidad de ese “dato de carácter personal” en cuanto a su confidencialidad e integridad. Pone de manifiesto la necesidad de que exista una ley de protección de datos de carácter global. Si no es así las futuras generaciones no podrán disfrutar plenamente de los avances científicos (médicos) que se están consiguiendo.
Los avances en la investigación del ADN se dan gracias a la globalización (la buena) y al trabajo en grupos internacionales, por lo que no se puede pensar en una “industria del ADN” de carácter nacional o estatal.
El riesgo de que alguien te pueda inculpar un delito siendo inocente mediante una prueba de ADN ya existe. ¿Tendremos ese tipo de regulación o los jueces dejarán de aceptar pruebas de ADN como 100% verídicas?
[vía: Schneier on Security]



