Ayer maté el tiempo en casa tuneando algunas fotos que hice este verano en Roma. Están publicadas en flickr.
Buen fin de semana a todos!
Don’t be reckless with other people’s hearts, don’t put up with people who are reckless with yours.
Blog personal de Juanma Merino
Ayer maté el tiempo en casa tuneando algunas fotos que hice este verano en Roma. Están publicadas en flickr.
Buen fin de semana a todos!
Don’t be reckless with other people’s hearts, don’t put up with people who are reckless with yours.
Aunque en la sangre llevo bastante de andaluz nunca había estado más que en la provincia de Jaén. A pesar de que Andalucía es la comunidad con más kilómetros de costa y soy un enamorado del mar nunca había tenido la oportuidad decisión de coger el coche e irme una semana a la aventura. Este año no iba a volverme a pasar y decidí aprovechar mi última semana de vacaciones así, visitando por fin todos esos sitios que desde hace tiempo quería ver y disfrutar. Fué la primera semana de septiembre, armado con el saco de dormir, el coche, una de mis mejores amigas y las gafas de snorkel emprendimos el camino hacia la primera parada, el Cabo de Gata. Sólo hablar del cabo de gata se merece otra entrada en el blog y tal vez otro día la escriba pero de momento destacaré que pienso volver, que nadie tenga ninguna duda de que mis gafas de snorkel y yo volveremos al lugar donde el desierto se encuentra con el agua. Un par de días de relax y corriendo para Málaga, un paseo por la calle Larios, unas visitas de cortesía una noche durmiendo y para Cádiz province.
Antes de llegar a Conil y sin planearlo paramos en Tarifa, Vejer, comimos en Zahara y nos bañamos en Barbate mientras ambos cantábamos para nuestros adentros la canción de Chambao y pensábamos en la de histórias que esas playas han presenciado.
Conil tiene muchas cosas bonitas pero lo mejor es la puesta de sol. Para bañarme y bucear prefiero un mar sin mareas pero hay que reconoer que el estrecho tiene mucho encanto y sobretodo pueblos cómo Zahara de los Atunes.
Una visita a Cádiz y después de cuatro días por Andalucía ya hablaba cómo si hubiera nacido al ladito de la Caleta. Ozú que kalo!! Cadiz genial y lo mismo Sevilla, especialmente el barrio de Santa Cruz.
Los dos últimos días en casa, en la Sierra de Cazorla, un paseo desde el nacimiento del Guadalquivir hasta el Tranco, chorizo, jamón, queso y a dormir que hay que volver a casa, la mía, la de Bcn.
Fotos: En Facebook
Este verano tenía una semana de vacaciones perdida en medio de Julio, nadie con quien poder hacer nada en esos días y ningunas ganas de quedarme en casa. Con estos ingredientes decidí irme de viaje yo solito a conocer mundo. Ya tenía la intención pero faltaba el destino.
Después de un rato pensando y dándole vueltas me quedé con Roma y Madeira, una monedita al aire y a comprar los billetes rápidamente.
El destino final fué la ciudad eterna y la experiencia genial. Cuando vas solo cuatro días dan de sobras para ver todo lo que sale en las guías y alguna cosita más que también deberían poner.
Esto de viajar solo tiene, cómo todo, sus ventajes e inconvenientes:
Ventajas: Puedes comer cuando quieras y donde quieras, puedes echar la siesta en el banco de la Villa Borghese, puedes hacer unos 15 kms al día y salirte del mapa turístico para descubrir la otra Roma (que no es necesario que visitéis…). Otras cosas que puedes hacer cuando viajas solo es grabarte en video y ver cómo la gente te mira raro mientras hablas con una cámara de fotos. Lo mejor de todo esto es que cómo no te conocen tampoco da mucha verguenza.
Desventajas: No puedes compartir al momento tantas experiencias con nadie pero para eso está la cámara y unos amigos con muuucha paciencia, capaces de tragarse más de 500 fotos de una sentada con su correspondiente explicación.
En resumen el viaje fué una gran experiencia y no descarto volver a hacer otra escapada solo.
Esta vez las fotos más personales están en Facebook, donde sólo quien yo quiera las va a ver.
Hace dos años fuí a Menorca por primera vez. Al segundo día de estar allí me dije que volvería cada año siempre que pudiera para empezar oficialmente el verano.
Y este año he vuelto a ir y de nuevo me he quedado con ganas de volver el año que viene. No sé que tiene esa isla. Tal vez sean las playas, la diversidad natural, la tranquilidad, la gente, el gin o los mejillones al vapor.

He dejado algunas fotos en el álbum para los que este año no habéis podido acompañarme