El Gobierno Chino ha decidido controlar el acceso a la información de sus ciudadanos obligando al uso de un software de gestión de contenidos llamado Green Dam. Al parecer este soft debe ir instalado de serie en cualquier equipo informático del país.
Lo que inicialmente es una vergonzosa estrategia para controlar el libre acceso de los ciudadanos a la información se puede volver en contra del propio Gobierno, quien sin saberlo ha podido contribuir a la creación de una de las mayores botnets instalando un software con fallos de seguridad que permiten la ejecución remota de código. Toda una paradoja.


